La entrada en vigor del sistema Veri*factu marcará un cambio profundo en la forma en que empresas y profesionales gestionan sus facturas. La nueva normativa, impulsada por la Agencia Tributaria, busca garantizar que las facturas sean más seguras, transparentes y fácilmente verificables.
Aunque todavía faltan algunos meses para que su uso sea obligatorio, este es el momento de comprender bien qué implica el sistema y cómo prepararse para adoptarlo sin sobresaltos.
Qué es Veri*factu
Veri*factu es el nuevo sistema de facturación verificable que deberán utilizar, a partir de 2026, todas las empresas y profesionales que emiten facturas en España. Su finalidad es asegurar que los registros de facturación sean íntegros, trazables y no manipulables.
A diferencia de los programas de facturación tradicionales, los sistemas Veri*factu deben cumplir una serie de requisitos técnicos que impiden alterar o eliminar facturas una vez emitidas. Cada factura generada llevará un código QR y una firma electrónica, lo que permitirá a la Agencia Tributaria verificar su autenticidad de forma sencilla.
El sistema no supone necesariamente el envío automático de las facturas a Hacienda, aunque los programas estarán preparados para hacerlo si el usuario lo desea o si la normativa futura así lo establece.
Quiénes deberán adaptarse a Veri*factu
La obligación de utilizar Veri*factu alcanzará a la mayoría de empresas y autónomos que desarrollan una actividad económica y emiten facturas. Solo se excluyen determinados casos especiales, como quienes tributan bajo sistemas forales propios (por ejemplo, en el País Vasco y Navarra) o quienes ya se encuentran dentro del régimen de Suministro Inmediato de Información (SII).
En consecuencia, para los contribuyentes de Catalunya y del resto del territorio común, la adaptación será general y obligatoria dentro de los plazos fijados.
Cuándo entra en vigor
La implantación de Veri*factu se realizará de forma escalonada para facilitar la transición:
- A partir del 29 de julio de 2025, los programas de facturación que se comercialicen deberán estar adaptados al nuevo reglamento.
- Desde el 1 de enero de 2026, las sociedades y entidades estarán obligadas a emitir sus facturas a través de sistemas compatibles.
- Los autónomos y profesionales individuales dispondrán de un plazo adicional hasta el 1 de julio de 2026.
Estos plazos pueden parecer lejanos, pero el proceso de adaptación —que incluye la actualización del software, la revisión de procedimientos y la formación del personal— requiere tiempo y planificación.
Por qué es importante adaptarse a tiempo
Más allá del cumplimiento normativo, Veri*factu ofrece ventajas evidentes para la gestión empresarial. El nuevo sistema reforzará la seguridad de los registros contables, reducirá errores y facilitará el control de la información fiscal.
Además, permitirá trabajar con mayor eficiencia, mejorar la transparencia ante clientes y proveedores, y avanzar en la digitalización de los procesos administrativos.
Retrasar la adaptación, en cambio, puede generar complicaciones técnicas o administrativas en el momento en que la obligación sea efectiva.
Cómo prepararse para Veri*factu
La preparación para Veri*factu no requiere grandes inversiones, pero sí una planificación ordenada. Es aconsejable:
- Revisar el programa de facturación actual y confirmar con el proveedor si ofrecerá una versión adaptada al reglamento.
- Coordinarse con la asesoría o gestoría para asegurar que los procedimientos de facturación y contabilidad se integren sin duplicidades.
- Informar y formar al personal que gestiona la facturación, de modo que conozca los nuevos requisitos y procedimientos.
- Aprovechar la transición para mejorar la organización documental y las copias de seguridad.
Actuar con previsión evitará prisas de última hora y garantizará una implantación sin incidencias.
En resumen
Veri*factu no es solo una nueva obligación fiscal, sino también una oportunidad para modernizar la gestión administrativa de las empresas.
A partir de 2026, será el estándar en materia de facturación para la mayoría de negocios, y su correcta aplicación aportará mayor seguridad, orden y transparencia. Prepararse con tiempo permitirá cumplir sin dificultades y aprovechar los beneficios de un sistema que, más allá de su finalidad de control, contribuirá a una gestión más eficaz y profesional de la actividad económica