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Qué es Veri*factu y cuándo será obligatorio

Qué es Veri*factu

En los próximos años, todas las empresas y profesionales que emiten facturas deberán adaptarse a un nuevo sistema de facturación electrónica denominado Veri*factu. Se trata de un cambio importante dentro de la estrategia de la Agencia Tributaria para reforzar la transparencia, la trazabilidad y la integridad de los registros de facturación.

Aunque todavía se encuentra en fase de implantación progresiva, conviene conocer desde ahora en qué consiste, a quién afecta y cuándo comenzará a ser obligatorio.

Veri*factu es el nombre que recibe el nuevo sistema de facturación verificable impulsado por la Agencia Tributaria. Su objetivo es garantizar que las facturas que emiten empresas y autónomos sean completamente fiables y no puedan ser alteradas ni eliminadas una vez generadas.

Hasta ahora, muchos negocios han utilizado programas de facturación sencillos, hojas de cálculo o plantillas personalizadas sin mayores exigencias técnicas. Con la entrada en vigor de Veri*factu, esa forma de trabajar dejará de ser válida. Los sistemas informáticos de facturación deberán cumplir requisitos concretos de integridad, trazabilidad y seguridad.

Cada factura generada incluirá un código QR y una firma electrónica que permitirán comprobar su autenticidad y su registro. De esta forma, Hacienda podrá verificar en todo momento la validez de la factura, y el propio receptor también podrá hacerlo de manera sencilla.

Veri*factu no implica necesariamente enviar todas las facturas directamente a la Agencia Tributaria. El sistema permite dos modalidades: conservar internamente los registros de forma segura o remitirlos automáticamente a la Administración. En cualquier caso, el programa utilizado deberá estar preparado para operar bajo este marco técnico.

A quién afecta Veri*Factu

El nuevo sistema afectará a la práctica totalidad de empresas y profesionales que emitan facturas en España, ya estén sujetos al Impuesto sobre Sociedades o al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

Solo quedarán fuera determinados contribuyentes que ya utilizan sistemas de control fiscal propios, como TicketBAI en el País Vasco y Navarra, o quienes trabajen bajo regímenes de información inmediata como el SII, aunque en estos casos habrá que analizar las particularidades de cada supuesto.

En definitiva, todo aquel que emita facturas por su actividad económica deberá utilizar, más pronto que tarde, un software de facturación adaptado a los requisitos Veri*factu.

Cuándo será obligatorio Veri*Factu

La implantación de Veri*factu será gradual para facilitar la adaptación de empresas, profesionales y proveedores de software.

A partir del 29 de julio de 2025, los programas de facturación que se comercialicen en España deberán estar ya adaptados al nuevo reglamento. Las empresas y sociedades tendrán la obligación de utilizar sistemas compatibles a partir del 1 de enero de 2026, mientras que los autónomos y profesionales individuales dispondrán de un plazo algo mayor, hasta el 1 de julio de 2026.

Aunque aún falta tiempo, es recomendable anticiparse y revisar con calma las herramientas utilizadas para emitir facturas. La experiencia demuestra que los cambios tecnológicos de este tipo requieren ajustes internos, formación y coordinación con asesores o proveedores informáticos.

Qué ventajas ofrece

Más allá de su carácter obligatorio, Veri*factu aportará mayor seguridad jurídica a las empresas. Los registros quedarán protegidos frente a posibles pérdidas o manipulaciones, y las facturas se generarán en un formato verificable y duradero. También facilitará las comprobaciones por parte de la Agencia Tributaria, reduciendo errores y mejorando la confianza en los sistemas contables.

Para los negocios, esta transición supone dar un paso más hacia la digitalización completa de los procesos administrativos. A medio plazo, la facturación verificable puede simplificar las relaciones con la Administración y ofrecer una imagen de mayor transparencia y profesionalidad ante clientes y proveedores.

Qué conviene hacer desde ahora

Aunque todavía no sea obligatorio, es aconsejable revisar los programas de facturación actuales y confirmar si serán compatibles con el nuevo sistema. Las soluciones improvisadas o las herramientas no actualizadas podrían quedar fuera de la normativa en pocos meses.

También resulta recomendable planificar con antelación la transición, solicitar información al proveedor del software y consultar con la asesoría fiscal para coordinar los cambios. De esta forma se evitarán prisas y posibles incidencias cuando llegue el momento de aplicarlo de forma efectiva.

En resumen

Veri*factu marcará un antes y un después en la forma de emitir y conservar facturas en España. A partir de 2026, tanto las empresas como los autónomos deberán utilizar programas de facturación certificados, capaces de generar registros inalterables y verificables.

Quienes empiecen a prepararse con tiempo podrán adaptarse sin dificultades, aprovechando las ventajas de un sistema más moderno, seguro y transparente.

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